Diagnostique picaduras, desgaste abrasivo, deformación y fractura de dientes mediante el patrón de contacto, el historial de torsión, el lubricante y la evidencia de dureza.
Un diente roto es el resultado final, no necesariamente la causa inicial. Para identificar el mecanismo hay que relacionar el aspecto del daño con juego, alineación, rigidez, par real, lubricación, material y tratamiento térmico.
Clasificar el daño visible
- Picaduras: pequeños cráteres en la zona de contacto que pueden crecer por fatiga superficial.
- Desgaste o pulido: pérdida progresiva del perfil por lubricación insuficiente, contaminación o deslizamiento.
- Rayado y gripado: marcas en la dirección de deslizamiento, transferencia de material y temperatura elevada.
- Deformación plástica: crestas desplazadas o huellas por sobrecarga y dureza insuficiente.
- Rotura en el pie: grieta por flexión, impacto, desalineación, concentración geométrica o fatiga previa.
Marque la posición circunferencial y conserve fotografías de ambos flancos, pie y cabeza antes de limpiar. La distribución del daño puede ser más informativa que una sola superficie.
Comprobar juego y patrón de contacto en todo el perímetro
Mida el juego en el punto alto marcado y en varias posiciones. Inspeccione distancia entre centros, alineación axial, soporte del piñón, descentramiento del engranaje y deformación de la estructura. Un juego pequeño concentra carga y calor; uno grande genera impactos. Un sector aislado puede indicar ovalización, brida flexible, posición de estacionamiento o contaminación localizada.
Reconstruir el espectro real de par
Incluya arranque, frenado, inversión, emergencia, viento, bloqueo, impactos y reparto entre varios piñones. Use el diámetro primitivo para convertir par en fuerza tangencial y aplique los factores dinámicos aprobados. Los registros del accionamiento, alarmas y eventos del operador ayudan a separar fatiga progresiva de una sobrecarga puntual.
Usar correctamente la evidencia de lubricación y dureza
Compruebe tipo, compatibilidad, cantidad, método e intervalo de lubricación del engranaje, además de agua y partículas. Analice dureza superficial, profundidad efectiva, material y microestructura en zonas sanas y dañadas. Una lectura aislada de dureza no prueba por sí sola la causa ni descarta desalineación o sobrecarga.
Convertir los hallazgos en acciones correctivas
No sustituya solo la corona. Revise piñón, rodamientos del reductor, soporte, guardas, boquillas, juego, estructura y procedimiento de montaje. Defina qué componentes se sustituyen, cómo se ajusta y registra el contacto y qué inspecciones iniciales y periódicas confirmarán la corrección.
Preguntas frecuentes
¿Por qué falla un solo sector?
El juego local, la alineación, la rigidez, la posición de estacionamiento o la contaminación pueden concentrar la carga.
¿Una rotura siempre significa poca dureza?
No. También pueden intervenir impacto, fatiga, desalineación, geometría del pie y picaduras previas.
¿Puede reutilizarse el piñón?
Solo tras aprobar perfil, desgaste, alineación y compatibilidad con la corona nueva.

